Wednesday, February 26, 2020

La conmovedora voz del fagot

La Sonata para fagot y piano de André Previn (1929-2019) es una de esas obras en las que el piano acompaña a instrumentos que a veces dan la impresión de ser los parientes pobres.





 En este, como en otros casos, el timbre del fagot tiene su encanto, a pesar de su humilde apariencia. Compositores como Ígor Stravinsky (1882-1971) y Serguéi Prokófiev (1891-1953) le utilizan con sabiduría. Por ejemplo: el primero de ellos en la conmovedora intervención del fagot en el inicio de La consagración de la primavera. El segundo, al darle voz al abuelo en el cuento orquestal Pedro y el lobo.

La parte del piano de la Sonata de Previn tiene sus evidentes dificultades, pero potencia el mensaje melódico del fagot. 

Tanto en el primer movimiento, With energy, como en el tercero, Vivace, Very rhythmic,  el jazz entra en la obra con una luminosidad que compite con el sol de la costa central californiana. 


A propósito de instrumentos poco socorridos por los compositores en obras acompañadas por piano,  recomendaría la audición de una estremecedora obra maestra intitulada Lamento para tuba y piano de Sofiya Gubaidúlina (1931). 



Tuesday, February 25, 2020

Fernando Díez de Urdanivia

                                      Lux perpetua

A la memoria de Fernando Díez de Urdanivia (1932-2020), con fraternal cariño. 


En Sabiduría de Salomón, libro sapiencial del Antiguo Testamento, encontramos estas palabras que solemos evocar tras la partida de un ser querido:

Las almas de los justos están en las manos de Dios y ningún tormento podrá alcanzarlos. A los ojos de los insensatos están bien muertos y su partida parece una derrota. Nos abandonaron: parece que nada quedó de ellos. Pero, en realidad, entraron en la paz. Aunque los hombres hayan visto en eso un castigo, allí estaba la vida inmortal para sostener su esperanza: después de una corta prueba recibirán grandes recompensas. 

Sí, Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él. Los probó como al oro en el horno donde se funden los metales, y los aceptó como una ofrenda perfecta.

Cuando venga Dios a visitarnos, serán luz, semejantes a la centella que corre por entre la maleza. Gobernarán naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor será su rey para siempre.

Walt Whitman (1819-1892) ofrece reflexiones dignas de perpetua memoria:

All goes onward and outward... and nothing collapses, and to die is different from what any one supposed, and luckier. Has any one supposed it lucky to be born? I hasten to inform him or her it is just as lucky to die, and I know it. I pass death with the dying, and birth with the new-washed babe. 

 (Todos se esparce y avanza, nada se destruye y morir es distinto de lo que se supone, y más afortunado. ¿Supone alguien que nacer es algo afortunado? Me apresuro a señalar a tal hombre o mujer que morir es igualmente afortunado, bien lo sé yo. Muero con el agonizante y nazco con el recién nacido). 

*
En el prefacio de la Misa de Difuntos del Misal Romano encontramos este texto impregnado de fe y de esperanza:

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

En él brilla la esperanza
de nuestra feliz resurrección;
y así,
aunque la certeza de morir nos entristece,
nos consuela la promesa
de la futura inmortalidad.
Porque la vida de los que en ti creemos, Señor,
no termina, se transforma;
y al deshacerse nuestra morada terrenal,
adquirimos una mansión eterna en el cielo.

*

Requiem æterna dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.







Saturday, February 22, 2020

Ástrid, Niña Pianista

Durante 2007 publiqué en  La Plaza, suplemento cultural del periódico El Economista, de la Ciudad de México, una serie de entrevistas intitulada Charlas con melómanos, destinada a registrar coloquialmente opiniones y anécdotas de personajes de los medios cultural, empresarial y político, reconocidos por su melofilia.

En esta forma, entrevisté a figuras prominentes entre las cuales se encontraron un secretario de Estado, un director de orquesta, diversos promotores culturales y otros personajes con larga trayectoria de pasión por la música de concierto y la auténtica música folclórica. La única persona que declinó la invitación fue un expresidente de la República que arguyó no saber nada de música.

Ástrid Morales fue la única persona de corta edad que participó en estas entrevistas. Se encontraba entonces en la alborada de su luminosa carrera profesional. En recuerdo de aquella época, reproduzco íntegramente la entrevista.


                No la casa de Mickey, sino la de Mozart 

En el 2002, Ástrid Morales Torres contaba apenas diez años, edad en la que una visita a Disneylandia parece colmar la dicha de cualquier chiquillo; pero ella se mostró desdeñosa: no le atraían Mickey Mouse, ninguno de los seres de la mitología disneyana, ni los atractivos del parque de diversiones. Su aspiración era conocer la casa natal de Mozart en Salzburgo.

Y a Salzburgo la llevaron sus consentidores padres. Para dicha de la melómana, el viaje incluyó sendas visitas no menos anheladas: la casa de Bon donde nació Beethoven y la que habitó Schumann en esa ciudad.

Tres años más tarde, obsesionada por la música de Chopin, volvió a convencer a papá y mamá para que la llevaran a conocer la casa natal del poeta del piano en Zelazowa-Wola, cerca de Varsovia. El viaje se extendió a Praga, porque era preciso visitar también las casas en que vivieron Bedřich Smetana y Antonin Dvorak. 

"Mis papás, periodistas los dos, hicieron un  súper esfuerzo para darme gusto. La música de Mozart siempre me hace sentir bien, tanto cuando la escucho como cuando la interpreto... simplemente me inspira felicidad. Tengo la impresión de que  era divertidísimo, pero también que conservaba mucho de su infancia". 

-¿Y Chopin?

"Tiempo después de haber empezado a estudiar piano preparé una sonata completa de Haydn y su inolvidable Concierto en re menor. En ese entonces, la maestra Natasha Tarásova me  llamaba con cierta frecuencia la atención por interpretar a Haydn con estilo chopiniano, así fue que decidí conocer más sobre Chopin. Escuché sus nocturnos y me atraparon. Además, para empezar a conocerlo elegí tres piezas suyas para interpretar en el piano... ¡me enamoré de Chopin!

 "Me cuentan mis papás que cuando tenía dos años me llevaron a un concierto infantil organizado por Eduardo Díazmuñoz. He escuchado conciertos para adultos desde los cinco. Se supone que en las salas solamente admiten niños mayores de ocho años, pero por mi estatura e interés jamás alguien me impidió el paso. En uno de esos conciertos conocí a quien era director de la Orquesta de Marina, el capitán César Ámora, quien me invitó a que tocáramos juntos el Concierto de Haydn al que me refería hace un momento. La idea me encantó. Yo no conocía esa obra, pero recibír una invitación para presentarme con una orquesta, que es uno de los grandes sueños que muchos solistas desean alcanzar algún día, era algo que simplemente no podía dejar pasar. 

"En ese tiempo tenía diez años y aunque a los ocho tuve mi primera presentación como pianista, ante los ojos de varios maestros era imposible que una niña como yo, que no es prodigio pero que además es mexicana, interpretara un concierto para piano y orquesta. 

"Afortunadamente, tiempo atrás tuve la suerte de conocer a un talentoso y joven pianista, Arturo Nieto-Dorantes, quien no solo creyó en mi capacidad y mi alentó para lograrlo, sino que además me presentó con Héctor Rojas, su maestro.

"Unos meses después de la invitación, el maestro Ámora dejó la Orquesta de Marina. En menos de un año había tenido lista la obra con mis maestros, así que la presenté a dos pianos con mi maestra Natasha Tarásova en un concurso. Posteriormente José Guadalupe Flores, director de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro, me dio la gran oportunidad de mi vida. 

"El Concierto en re mayor para piano y orquesta de Haydn es y será muy importante en mi vida, pues no solo fue el primero que interpreté, sino que me abrió las puertas para asistir al Virginia Warring International Piano Competition, efectuado en Palm Desert, California, en donde fui la única niña latinoamericana, seleccionada de un total de 300 niños pianistas de todo el mundo. 

"El concierto de Haydn me llevó a presentarme con la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes el año pasado, con la que fui solista de esta obra bajo la dirección de Stephano Mazzoleni". 


-Has tocado con orquestas en otras ocasiones, ¿verdad? Yo recuerdo tus actuaciones como solista de la Sinfónica de Acapulco y la Orquesta del Instituto Politécnico Nacional. 

"Exacto. Lo hice con los maestros Eduardo Álvarez y Alfredo Ibarra, muy entusiastas y de quienes he   aprendido cosas importantes. El maestro Ibarra acaba de invitarme para que me presente los días 26 y 28 de abril con la Sinfónica del Politécnico, ahora con el Concierto número 17 de mi querido Mozart.

"Unos meses después de estar en Aguascalientes, recibí otra invitación para presentarme nuevamente con la Filarmónica de Querétaro, pero ahora bajo la dirección de Enrique Radillo. Aquí tuve la gran oportunidad de interpretar el anhelado Concierto número 21 para piano y orquesta de Mozart, obra de enorme dificultad para mí, pero que ha significado un gran reto y una enorme satisfacción

"Interpretar a Mozart es súper difícil. Yo estaba muy interesada en presentarme con su música, precisamente en el 2006, para celebrar el 250 aniversario de su nacimiento. Así fue como concursé en Colima, donde gané el Grand Prix al Talento Excepcional (me presenté exactamente el 27 de enero, día en que nació Mozart). Incluí en mi programa el movimiento de una de sus preciosas sonatas y me fue muy bien, pues hasta un piano gané". 

-Sé que no es el único piano que has obtenido  como premio en un concurso, pero ahora háblame de lo que me contaste un día: las difíciles circunstancias de tu  nacimiento. ¿Sería que por eso tus padres te apoyan tanto, te consienten y tratan de satisfacer todas tus aspiraciones musicales? Siempre te veo en las salas de concierto acompañada por tu mamá.

"Las cosas no han sido fáciles para mí. Me cuentan mis padres que mi llegada a este mundo no fue sencilla, pues antes de tenerme perdieron dos bebés, uno en el momento de nacer y la otra 15 días después de su prematuro nacimiento. Así es que en el momento que supieron de un nuevo embarazo tenían una mezcla de temor y alegría, sobre todo cuando el médico les comentó que haría todo lo posible para que mi mamá llegase a los nueve meses, pues no había más del cincuenta por ciento de posibilidades de lograrlo. 

"Mi mamá pasó en reposo absoluto y prácticamente en cama los nueve meses. Como fui una niña muy deseada, mis papás me han cuidado, me han rodeado de atenciones, pero principalmente de amor". 


Esta niña pianista, caso extremo de melomanía, ha ganado también 16 premios de pintura y se encuentra muy activa en diversos programas radiofónicos relacionados en una y otra forma con la música, entre los cuales destaca La peluca de Mozart, sección musical de La Pandilla; continúa ganando concursos y dando recitales, pero tiene que esforzarse para cumplir con las exigencias del Conservatorio Nacional de Música, de los cursos en el extranjero... ¡y con las materias de la escuela secundaria!


Ástrid recuerda aquella época

Thursday, February 20, 2020

¿Cómo le dices al Presidente que no?

Cuando el autor de este blog escuchó que las aportaciones numismáticas (monetarias) para la rifa-no rifa- rifando del fantasmagórico avión presidencial eran de carácter voluntario, recordó esta anécdota relacionada con la recomendación de un Secretario de Hacienda de México para que su gran amigo, un músico aficionado, dirigiera una importante orquesta sinfónica:


Estaba programada, como obra única, la Segunda Sinfonía, denominada Resurrección, de Gustav Mahler, dirigida por Kaplan, estadounidense que había llegado a México precedido por cierta asombrosa publicidad.

Gilbert Kaplan nació el 3 de marzo de 1941 en la ciudad de Nueva York. Además de ser un multimillonario hombre de negocios y un director de orquesta aficionado que inclusive ha actuado al frente de la New York Philharmonic (para escándalo de algunos instrumentistas del conjunto), fundó la revista Institutional Investor y se ha dedicado al periodismo.

En el libro conmemorativo del trigésimo aniversario de la Orquesta Sinfónica de Minería, se explica así la incorporación al programa de la Academia de Música del Palacio de Minería de Gilbert Kaplan:

"Saturnino Suárez y Luis Herrera de la Fuente debieron aceptar (1991) la “amistosa presión” del Secretario de Hacienda, que había sido compañero de estudios de Kaplan, para que lo invitaran a dirigir la Orquesta, lo que resultó, por cierto, muy exitoso.

“¿Cómo le dices al Secretario de Hacienda que no?”, dice don Luis irónicamente. “Es como si un monstruo te dice: o me firmas aquí o te mueres... pues firmas”.

Post scriptum 

Este fragmento fue tomado del libro Allegro molto. 60 años de anécdotas, de mi autoría. (Luzam, México, segunda edición 2011).  


Wednesday, February 12, 2020

Un testigo del siglo XX

Don Alfredo, un testigo del siglo XX 

"Gustavo von Aschenbach salió de su casa de la calle del Príncipe Regente, en Munich, para dar un largo paseo solitario, una tarde primaveral del año 1900", afirma Thomas Mann en el inicio de su novela La muerte en Venecia.

En una tarde invernal de ese 1900, último año del siglo XIX, la del lunes 12 febrero, nació don Alfredo. Como su vida se extendió durante 75 años, fue testigo de lo acontecido en la centuria  de la revolución mexicana, la revolución rusa, las dos guerras mundiales, la de Corea, la de Vietnam...

Contaba once años cuando don Porfirio Díaz dejó su patria para siempre. Habían concluido los días en que se proclamaba: "Dios omnipotente y don Porfirio presidente". De la agonía del Porfiriato se enteró por su padre en la urbe que originalmente se llamó Guayangareo y sucesivamente, Ciudad de Mechuacan, Valladolid y Morelia.

Cuando don Alfredo dejó su amada tierra natal para radicar en la Ciudad  de México, esta escasamente llegaba al millón de habitantes por lo que fue testigo de su transformación: excedía ya los ocho millones de habitantes el año de su muerte. 

Consumado ciclista, sus recorridos dominicales lo llevaban por los suburbios de una ciudad apasible de aspecto provinciano. Le tocó ver el surgimiento de la colonia Roma y de la Condesa. Asimismo, observó con asombro la edificación del edificio de la Lotería Nacional, entonces el más alto de la urbe, y la conclusión del Palacio de Bellas Artes, hijo póstumo del Porfiriato, estrenado en 1934, el año del nacimiento de su primogénito. 

Don Alfredo fue testigo del surgimiento de la radiodifusión y muchos años después, de la llegada de la televisión a México. Uno y otros medios fueron de gran aliento para él, como también lo fue la constante lectura de su periódico, el Excélsior, y de libros de todo tipo, entre los que se encontraron los de Salgari y Julio Verne, leídos en su ancianidad con el mismo deleite de su juventud.

Personajes como Antonieta Rivas Mercado, Fidel Velázquez, Nellie Campobello, Germán Arciniegas, Luis Buñuel y Elías Nandino nacieron el mismo año que don Alfredo. Ernesto Guevara Lynch había llegado al mundo. en Buenos Aires, el día anterior.

Fue don Alfredo partidario del general Almazán, pero con el tiempo llegó a tener cierta admiración por Manuel Ávila Camacho. Panista de convicción y corazón, no llegó a imaginar que dos candidatos de este partido llegarían a la presidencia de la República. 

Entre los recuerdos que dejó a sus hijos se encuentran los frecuentes paseos por el antiguo bosque de Chapultepec y la frecuente manifestación de su preocupación: "Amenaza lluvia, Chata". Lo que nunca llegó a prever es la actual amenaza, ya no de lluvias y chubascos, sino de verdaderas tormentas que superan a las de carácter meteorológico.

Como quiera que sea, nos alienta y da esperanza confiar en que si el mundo logró capotear los diluvios del siglo XX, ¿por qué no podrá hacerlo con los de este turbulento siglo XXI?

Hoy, 12 de febrero del 2020, día en que se cumplen 120 años de su nacimiento, lo recordamos con renovado cariño. Entre otros ejemplos suyos, se encuentra el de saber perpetuar el fervor y hacer pasajero el desencanto, tal como lo pidió Gabriela Mistral al Señor en la Oración de la maestra. 






Tuesday, February 11, 2020

Hacer link con Dios

                                  Orar con música 

(Para fray Enrique Herrera, en Greenfield, California, y Marta María, en Buenos Aires, Argentina)

"La música es la resonancia del Cielo en la Tierra, el eco del paraíso en nuestro exilio", se lee en la primera página del libro digital Orar con música.

 Esta cita, de José María Cabodevilla, concluye así:

"La música suministra voces y acompañamiento para la oración de los mortales. La música misma es oración.”



El autor de Orar con música es Rafael Arce Gargollo, licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana (México), doctor en Teología por la Universidad de Navarra, en Pamplona, España, y vicario en la Parroquia de San Josemaría, en Santa Fe, Ciudad de Mexico. 

En la primera parte del libro, el doctor Arce da instrucciones sobre la forma de usarlo para lo cual debe descargarse la aplicación Spotify en el dispositivo con conexión a internet. 

En esta parte se encuentran los enlaces de las piezas musicales para su reproducción automática en Spotify, aun cuando sugiere otras posibilidades para escuchar las obras por medio de YouTube o iTunes. 

La segunda parte es extraordinariamente rica en la exposición de la importancia de la música en la vida de hombres y mujeres que, en particular,  recurren a la música para hacer contacto ("hacer un link") con Dios a través de la música.

Entre quienes hicieron ese contacto cita el doctor Arce desde San Agustín (354-430) y Vladimiro, zar de Rusia y príncipe de Kiev (956?-1015) hasta personajes de nuestro tiempo. 

En verdad que el libro Orar con música es una joya. No solo cuenta con las ligas para sintonizar las piezas, sino que la letra de ellas se encuentra en español o en su idioma original, como puede ser latín o inglés. 

Las recomendaciones van desde las piezas más sencillas, tradicionales y de corte popular, hasta las obras de grandes compositores como Bach, Handel, Vivaldi, Mozart y Stravinski. Para mayor goce, algunos de los links nos llevan al prodigio del canto gregoriano. 


Tan meritorio es este libro, que podría ser de utilidad aún para amantes de la música cuyo interés primordial no sea la oración. 

                               (Disponible en Amazon)

Post scriptum 

Expreso mi agradecimiento a Mónica Alducin Panganiba por haberme enriquecido con la recomendación de esta obra que hoy día es uno de mis audiolibros de cabecera. 

California





El estado de California es uno de los rostros más bellos de la democracia.

                           Javier Sicilia