Saturday, October 17, 2020

Chopin in memoriam

 Carta a un admirador de Chopin cuando se cumplen 171 años del retorno del compositor a la Casa Paterna. 


En pocas ocasiones recurro al despertador, pero dado el caso, son los compases iniciales de la Berceuse de Chopin los que me rescatan del sueño que, en palabras de Yibrán Jalil Yibrán, es hermano de la muerte. 


El hecho de que también la Berceuse me anuncia una llamada telefónica revela mi predilección por esta joya que estuvo tan cerca del corazón de Arthur Rubinstein (1887-1982), el legendario intérprete de la música de su compatriota. 


Lo anterior me recuerda las palabras de uno de los contemporáneos del compositor tan amado:


"Pertenecemos a la iglesia de Chopin: no solo lo amamos, sino que nos amamos en él". 


Cuántos de nosotros reconocemos que Chopin quizá no alcance la grandeza de Bach, el genio de Beethoven o la importancia de Wagner o de  Stravinsky, pero ninguno de ellos nos ha acompañado tan generosamente a lo largo de nuestra vida. 


Si la música es la voz lejana del Paraíso en nuestro exilio, Fryderyk Franciszek Chopin es uno de los portadores de ese eco. 


Soledad, California, 17 de octubre del 2020 






Friday, October 16, 2020

Kate Liu

                  Para quienes amamos a Chopin

                y admiramos a Kate Liu


Si alguno de los lectores de este blog ama la música de Fryderyk Franciszek Chopin (1810-1849), no debe perderse de disfrutar en vivo, gracias a YouTube, el recital que ofrecerá Kate Liu pasado mañana, 18 de octubre, en Varsovia. 


En el Pacífico californiano, a nueve husos horarios de Polonia, el recital comenzará a las 10:30, que corresponden a las 19:30 de Polonia. 


                      

                          Programa:


George Frideric Handel 

Suite en mi mayor, HWV 430       


Fryderyk Franciszek Chopin 

Mazurka en la menor opus 59 número 1

Mazurka en la bemol mayor opus 59 número 2

Mazurka en fa sostenido menor opus 59 número 3


Robert Schumann 

Arabesco en do mayor opus 18

Fantasía en do mayor opus 17








Saturday, October 10, 2020

A 30 años del Nobel



                                              Octavio Paz


Se cumplen tres decenios de la obtención del Premio Nobel de Literatura. En honor suyo reproduzco este poema que es digno de perpetua memoria:



                         Hermandad


                     Homenaje a Claudio Ptolomeo


               Soy hombre: duro poco

               y es enorme la noche.

               Pero miro hacia arriba:

               las estrellas escriben.

               Sin entender comprendo:

               también soy escritura

               y en este mismo instante

               alguien me deletrea.




                              Wikipedia 

Sofía

                               Una décima para Sofía 


                         El cabello de Sofía 

                         movido por el mistral

                         y su cándida alegría

                         en medio del temporal

                         quedan en fotografía

                         de belleza sin igual

                         y es una dulce elegía

                         que pone punto final

                         a la gris melancolía

                         que al bisabuelo hizo mal. 






Friday, October 9, 2020

Mozartianas






                              Sofía y la Reina de la Noche



Hace poco más de cinco años, la nieta que había cambiado su apellido paterno por el de Mozart me escribió para narrarme las peripecias del pequeño Emilio al escuchar desde su mecedora un aria de ópera mientras ella hacía sus quehaceres domésticos:


"Cuando estaba por terminar, Emilio empezó a llorar y como no lo atendí inmediatamente, su llanto desesperado y por lo tanto más agudo de lo normal, se mezcló con las agudísimas notas sostenidas de la soprano. Ya te imaginarás el dúo que formaron y, principalmente, los armónicos que generaron. En ese momento el departamento no solo quedó inundado por sus voces, sino que ese canto eufórico estuvo a punto de desbordarse por la ventana. Emilio dejó de llorar en cuanto lo cargué y la dulce voz de la soprano volvió a reinar en el departamento envolviéndonos dulcemente". 


A nueve mil kilómetros y seis husos horarios de aquel departamento y un lustro después, la pequeña Sofía, hermana menor de Emilio, tuvo también su primera experiencia en el mundo de la ópera. Así describió su madre este prodigioso encuentro:


"En estos días puse la famosísima aria de Mozart                      de la Reina de la Noche y Sofía abrió los ojos, miró con asombro a todos lados buscando de dónde salía el sonido e imitó el canto agudísimo de la soprano".


Esta reacción de la niñita hizo estallar de alegría a la mozartianísima mamá, quien exclamó:


"¡Solamente un necio dudaría del efecto casi mágico de la música de Mozart!"


El no menos mozartiano bisabuelo hace suyas esas palabras, pero se atrevería a suprimir el adverbio casi, porque también coincide con esta declaración de José Emilio Pacheco:


"Para mí y para muchos es lo mejor del mundo. No cesaremos nunca de alabarlo. Jamás terminará la gratitud por su música incomparable".




Wikipedia 









Thursday, October 8, 2020

Asilomar

                                                        El esplendor del gris


                                                          Para Pedro Eugenio 



Uno de los sitios más codiciables de la bahía de Monterey, en la costa central californiana, es el formado por la extensión rocosa, las dunas y las playas que en su nombre, compuesto por dos sustantivos castellanos, sintetiza lo ofrecido por él: un refugio, un  asilo a la orilla del mar:


                                          Asilomar


Esta región antaño habitada por los Rumsen Ohlone, proporciona un cambiante paisaje marino que va del azul deslumbrante al imperio de los grises, obsequio magnífico de la niebla.







En más de una ocasión, el esplendor de los grises me ha recordado la Canción cantada, de Federico García Lorca, que tanto gustaba a mis hijos hace una era geológica:


   

En el gris, 

el pájaro Griffón

se vestía de gris. 

Y la niña Kikirikí

perdía su blancor

y forma allí. 


Para entrar en el gris

me pinté de gris. 

¡Y cómo relumbraba

en el gris!




                 (Fotografías de Josefina Cabrera-Moreno)










 




Friday, October 2, 2020

Para el bisabuelo

                  


                             Sofía y el mistral



                                        Maricarmen Páramo, 

                                        colaboradora invitada



Se acerca el mistral, la ropa se aferra a las pinzas y a un tendedero que la sacude con fuerza. 


Las ventanas mal cerradas se abren de golpe y el viento hace destrozos en las casas, alborota papeles, tira enseres, rompe vidrios.


Hace crujir las puertas y sopla en las tuberías su característico silbido. El cielo se oscurece, el mar se agita y entre un escenario sombrío resplandece el pelo dorado de Sofía que se mueve de un lado a otro en una especie de baile que solamente conocen ella y el mistral.


 Entre risas, la pequeña Sofía corre y en un intento casi suplicante por retenerla, el mistral sopla con todas sus fuerzas para continuar danzando con su pelo, transformándolo en torbellino. 


Tan acostumbrado al arrebato y a la huida, el mistral ahora busca el resplandor y la gracia, la compañía con risa juguetona. 



Ya cansada, Sofía se sienta por un breve instante y el mistral la acompaña haciendo ondas en su pelo cuyas coletas se extienden kilométricamente en un reto gravitacional. En ese instante, su mamá le toma una foto que atravesará distancias oceánicas hasta llegar al bisabuelo de Sofía quien, al igual que ella, verá al mistral con encanto.


El bisabuelo se queda mirando la foto, el pelo de Sofía danza y el mistral destroza todo lo que está a su paso en la habitación. Escucha una melodía cada vez con más fuerza; Sofía y el mistral lo han invitado al baile.